Samsung afrontará el próximo MWC de Barcelona confiando en algunas de sus gamas de productos secundarias ya que, como sabéis, el glamour de sus Galaxy S8 se retrasará hasta marzo o abril de este año, en un acontecimiento que se llevará a cabo en Nueva York y que será toda una demostración de fuerza de una empresa que, a pesar de lo ocurrido con el Galaxy Note 7, sigue a la cabeza en el mercado de la telefonía móvil.

Evolución de las Gear VR

Lo cierto es que desde la presentación de las primera Gear VR para el Galaxy Note 4 allá por el año 2014 el modelo básico de las gafas no ha variado en lo esencial, si acaso un acabado más sencillo (para reducir su precio) y con alguna mejora en su diseño pero poco más.

Samsung Gear VR

Esta generación de Gear VR ha servido para dar servicio a los Samsung Galaxy S6, S6 edge, S6 edge+, S7, S7 edge y Galaxy Note 4 y 7 (a pesar del fail) pero ahora parece que podrían ir un paso más allá, no tanto en el diseño mismo de las gafas, que tiene poco espacio para la revolución, como por la inclusión de un accesorio que llegaría por primera vez al sistema.

Un mando inalámbrico

El primer modelo de Gear VR de Samsung llegó a las tiendas con un mando inalámbrico aunque estaba pensado sobre todo para los juegos. Era un gamepad muy completo (oficial), de gran calidad y que encarecía el pack de las gafas en 50 euros hasta los 250. En España Samsung optó por retirarlo de la caja y bajar a 199 aunque para algunos lanzamientos se volvía imprescindible.

Ahora Samsung va a completar el pack con un mando individual, que es más un sensor para movernos por los menús que otra cosa y que recuerda al añadido por Google en sus Daydream. De esta manera, podríamos navegar por el interfaz virtual, jugar con los títulos compatibles que haya en la tienda Oculus y, quien sabe, si podría llegar a tener alguna función de movimiento al estilo de los Wiimote o PS Move de Wii y PlayStation, respectivamente.

De lo que no hay duda es que, viendo estas noticias, lo que Samsung no ha pensado es tirar la toalla y dejar de apoyar la realidad virtual en sus topes de gama. Unas Gear VR que, queramos o no, son la punta de lanza del boom que estamos viviendo de la realidad virtual gracias a los millones de smartphones vendidos por los coreanos en los últimos tres años.