Apenas han pasado algo más de cuatro meses y Samsung ha dado a conocer esta misma madrugada las razones por las que se vio obligada a retirar del mercado todos los Galaxy Note 7 que había puesto a la venta por un riesgo cierto de explosión durante su uso. Y según el propio presidente de la división Mobile, Koh Dong-jin, todo ha sido un error de la propia compañía coreana.

Dos fallos consecutivos

Por resumirlo rápidamente, decir que se produjeron dos errores consecutivos en el problema de las baterías de los Samsung Galaxy Note 7. Por un lado el primero estuvo provocado por los propios coreanos, ya que la pila era producto de una de sus divisiones. En este punto reconocen el error de haber fallado en los cálculos del tamaño de la pila que parece que era un poquito más grande que el espacio reservado para su colocación. Esto, en la mayoría de los casos, terminaba por deformar una de las esquinas superiores, lo que provocaba la ruptura de la lámina que se encarga de separar los electrodos positivos de los negativos. De esta forma, se producía un cortocircuito que, con el aumento de la temperatura, desembocaba en una explosión del terminal.

Galaxy Note 7 de Samsung, problemas batería

A partir de ahí ocurrió una cosa y es que Samsung se vio obligada a pedir de vuelta los primeros Galaxy Note 7 a sus clientes e intentar hacer frente a la nueva demanda de devolverlos arreglados. La empresa externa encargada de fabricar las pilas de esa segunda remesa tuvo que hacer un esfuerzo para intentar satisfacer esos pedidos y, ahí, se produjo el segundo error: las prisas provocaron que los controles de calidad se redujeran.

Galaxy Note 7 de Samsung, problemas batería

El fallo de la segunda pila que se montó en los Galaxy Note 7 fue, según Samsung, de un “defecto en el sistema de soldadura ultrasónica” de sus componentes y que fue consecuencia directa de la aparición del primero y, por tanto, de la necesidad de aumentar la producción en números por encima de lo que era asumible por el proveedor. De ahí que en la conferencia de esta madrugada se haya escuchado al propio directivo de la compañía coreana asumir todas las culpas: el error de diseño provocó el primer problema con su batería y al intentar arreglarlo rápidamente se generó otro distinto.

El 96% de los Note 7, recogidos

Sea como fuere, hay que reconocerle a Samsung la celeridad con la que actuó y la velocidad con la que reaccionó recuperando la gran parte de los móviles que llegaron a las tiendas. Tal y como os informamos hace unos días, los coreanos reconocen haber recuperado un 96 por ciento de esos terminales aunque todavía tienen un 4 por ciento repartidos por algunos países y que suponen miles de unidades.

En estos casos, están recurriendo a actualizaciones del firmware que reducen drásticamente la posibilidad de carga de la batería e incluso las operadoras están procediendo a bloquear, en los últimos días, cualquier servicio de llamadas y datos. Todo con el objetivo de que hasta la última unidad de los Galaxy Note 7 que llegaron a venderse vuelva a las manos de los coreanos.