Hoy es sin duda el día del iPhone X. Hoy 3 de noviembre se ha puesto a la venta por fin, después de haber sido presentado el día 12 de septiembre, el iPhone más revolucionario de Apple hasta la fecha, así que vamos a ver todos sus componentes y cómo es por dentro.

Ya vimos hace unas semanas lo que costaría la reparación de la pantalla del nuevo iPhone, y es que llegaba hasta los 329 euros, una cifra por la cual te compras otro móvil perfectamente funcional. Esto generó mucha polémica dado que, aparte de que la pantalla en sí tiene un coste mucho más alto que otras pantallas, vemos que la mano de obra tampoco es cosa fácil.

La pantalla OLED del iPhone X, ¿sufre también del tinte azul?

iFixit, como siempre, desmonta todos los móviles nada más salir para ver todos sus componentes, cómo está construido y su facilidad para desmontarlo y montarlo otra vez, por lo que vamos a ver cuales son los puntos más importantes de este proceso.

El iPhone X al descubierto

Se ha destacado en el proceso que el iPhone X no monte una batería, sino dos. Sí, como podéis ver en la imagen de arriba este iPhone monta dos baterías en forma de L al Apple no haber puesto una de esta forma. Han decidido que esta es la mejor forma para incorporarlo y según la gente de iFixit, no lo podían haber hecho mejor.

También vemos que es bastante más fácil cambiar la pantalla y la batería que en otros dispositivos, dado que Apple ha priorizado estos apartados al ser los que más se cambian en un móvil si pasa cualquier problema. Pero no todo es tan bonito, porque quitando estos dos componentes, cada vez todo está más junto y esto lleva a más dificultad para las tiendas. Por ejemplo, en la parte traseras ven muy difícil sacar la placa de NFC para la carga inalámbrica.

Finalmente, el iPhone consigue en reparabilidad una puntuación de 6 sobre diez, lo que nos deja un dispositivo bastante “fácil” de reparar. Sus contras, que ciertos componentes como la pantalla OLED no la podemos conseguir en otra parte que sea de Apple, y que puede ser que al volver a cerrar el iPhone, pierda la resistencia al agua. Su punto más negativo es que, en caso de que la parte trasera se rompa, la reparación será lo más difícil posible.