Aunque la Surface de Microsoft sea considerada por muchos como un portátil en toda regla, no podemos olvidar su esencia de 2 en 1 convertible con la que los de Redmond lo diseñaron hace ya algunos años: es manejable y transportable como un tablet y cuenta con todo el poder productivo de un ordenador con Windows 10 en un tamaño realmente compacto.

Gracias a esa conjugación de elementos Surface ha sido un verdadero éxito que Microsoft sigue potenciando año a año con nuevas versiones que traen hardware mejorado. Y como es lógico, cuando alguien tiene éxito, siempre le salen pretendientes para conseguir superarle y ocupar su lugar en el mercado.

Intel no es precisamente una advenediza en esto de los ordenadores y no hará falta recordar cuál es su aportación al mercado de la informática. Ahora, como queriendo dar un paso más, los norteamericanos quieren aterrizar en el segmento de estos 2 en 1 convertibles con su propio modelo y, como es de imaginar, buscan fabricar un Surface Killer. Pero, ¿cuál será la baza que quieran jugar?

Una pantalla diferente

Así las cosas, Intel parece que está diseñando ya su particular Surface para llegar al mercado y han pensado que la mejor forma de hacerlo es ofrecer una experiencia distinta a la tradicional de estos dispositivos. ¿Y cómo sería? Pues recurriendo a montar una pantalla curva en el ordenador.

Pantallas curvas

La idea es crear un convertible que podamos usar de las dos maneras posibles: como un tablet o como un ordenador de sobremesa, pero con ese elemento especial que, ciertamente, queda por ver cómo se llegaría a materializar una vez puesto en el PC, ya que es evidente que este componente comprometería muchos aspectos de su diseño. Por ejemplo, la forma de acoplarlo a un teclado para llevar un bulto compacto en nuestras manos.

Mayor carga de batería

 

Este Surface Killer contaría, además, con otros elementos diferenciadores como es la presencia de una batería más grande que llegaría a dividirse en dos. Poniendo una de ellas en la base del convertible (en el teclado) y dejando otra para el módulo principal de la pantalla. De esta forma, el dispositivo contaría con un elemento muy determinante respecto de su competencia que, en este punto, todavía andan buscando la forma de mantener muchas horas de funcionamiento sin tener que acordarnos del cargador.

Este nuevo convertible de Intel podría estar ya en camino y montaría la octava generación de procesadores Core, lo que situaría el lanzamiento de este 2 en 1 para algún momento del presente año. Eso sí, que los norteamericanos estén pensando en una pantalla curva no quita para que puedan lanzar otros modelos más estándar y parecidos a lo que Microsoft viene desarrollando con su gama Surface, con pantallas planas.

Sea como fuere, de lo que no hay duda es de que el mercado de los convertibles 2 en 1 sigue siendo un nicho muy prometedor para las empresas de hardware y es por eso por lo que Intel quiere formar parte de ese ramillete de grandes tecnológicas.