Cuando parecía que el culebrón que tiene como tema principal el que se compartan datos entre Facebook y WhatsApp estaba un poco olvidado, en Francia se han encargado de darle nueva relevancia. Esto se debe a que la entidad competente de ese país ha emprendido acciones para, como mínimo, conocer qué es lo que está pasando en realidad.

El CNIL, organismo del que depende la protección de datos en Francia, ha pedido a Facebook y WhatsApp como indican en ADSLZone que deben proporcionar la información necesaria respecto a los datos que se comparten entre ambas plataformas. Además, tienen un máximo de 30 días para hacer esto. En caso de no hacerlo, se tomarán las correspondientes medidas que podrían finalizar con sanciones. Como es habitual no lo van a tener nada fácil, ya que seguro que la compañía de Mark Zuckerberg alegan que dependen jurisdiccionalmente de EEUU. Veremos qué ocurre.

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Datos que se comparten entre Facebook y WhatsApp

No es precisamente un secreto que las dos plataformas comparten información, incluso en los términos de servicio de la aplicación de mensajería así queda claro: “Facebook también pueden usar nuestra información para mejorar tus experiencias con sus servicios, así como sugerencias (por ejemplo, de amigos o conexiones, o de contenido interesante), mostrar anuncios y ofertas relevantes“. Blanco y en botella, que se suele decir. Esto se hace para mejorar apartados tan importantes como la seguridad, la publicidad (motor de Facebook); y una tercera vía es la denominada Inteligencia empresarial. Y es aquí donde la entidad francesa ha puesto el ojo.

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Según el CNIL por este motivo, y también que no se conozcan la información que se comparte por los propietarios de estos, podría no ajustarse lo que ocurre a la protección de datos y, por ello, se han pedido explicaciones tanto a Facebook como a WhatsApp que deben llegar en un máximo de un mes. Todo apunta a que no si no se da respuesta a las demandas de transparencia, se producirá una sanción bastante dura (y no hay que olvidar que en Alemania y reino Unido también existen litigios similares).

¿Qué puede hacer un usuario de Facebook o WhatsApp?

Pues tratándose de dos gigantes como de los que hablamos, no mucho. Aparte de realizar denuncias en las entidades correspondientes en cada país, en el mismo momento en el que se instalan las aplicaciones se da permisos a su propietario a que mueva cierta parte de información (se supone que sólo las de uso) para que se optimice el funcionamiento. Pero, específicamente, no se indica qué tipo de datos son los que se transfieren de uno a otro lado.

Sólo entidades como el CNIL o la propia Comisión Europea tiene músculo para tomar medidas serias y, por ello, es de agradecer que se pongan a trabajar en el asunto para ver si se está o no cometiendo algún un delito de protección de datos (en EEUU parece que no ocurre esto). De forma individual, siempre existe la posibilidad de dejar de utilizar WhatsApp, por poner un ejemplo, y pasarse a Telegram, que no tiene dependencia con ninguna red social.