El Vernee Mars es de esos terminales que podríamos calificar como de sex symbol de los smartphones, por el acabado que tiene y que le confiere la sensación de pertenecer a una gama más alta de la que realmente es. Tanto es así que si a este modelo le pusieran en la parte posterior una manzana mordida muchos podrían llegar a pensar que nos encontramos ante un iPhone 7.

Desde China, con mucho diseño

Muchos podrían llegar a pensar que el Vernee Mars, al ser un móvil chino, viene con un diseño espartano y poco trabajado pero en este caso no es así. Estamos ante uno de los dispositivos más bonitos que nos han llegado de ese país y que transmite una sensación extraordinaria que, cuando conocemos su precio, hace que lo valoremos todavía más.

Vernee Mars

El Vernee Mars es un phablet con pantalla de 5,5 pulgadas y un feeling radicalmente distinto que tiene unas dimensiones realmente contenidas: 15cm. de alto, 7,3 de ancho y 7,6mm. de grosor con un peso de 161 gramos y construido en metal que confieren al móvil un acabado perfecto, compacto y muy robusto. Da la sensación al cogerlo de que está hecho de una sola pieza.

Vernee Mars

Es más, si nos detenemos en los pequeños detalles veremos un trabajo realmente bueno en la terminación de los botones, la manera en la que encajan e incluso las formas que le han dado desde la misma mesa de diseño. Todo es realmente espectacular y merece una especial mención la pantalla, el frontal y los biseles, que apenas son perceptibles.

Eso sí, entre tanta buena idea algo tenía que salir mal y eso ha sido el lector de huellas, que lo han colocado en uno de los laterales (imagen superior), lo que provoca que muchas veces de las que intentamos acceder al terminal no nos reconozca el dedo y tengamos que probar hasta dar con la posición correcta. Es un fallo, aunque está bien que arriesguen ya que colocar ese componente ahí no es tan mala idea. El problema ha sido la ejecución.

Vernee Mars

El terminal utiliza un conector USB Type-C en vez del tradicional microUSB, cosa que es más que razonable y que le coloca ya dentro del grupo de dispositivos que han optado por el que ya es el conector del futuro dentro del panorama Android.

Buen rendimiento y mucha RAM

El Vernee Mars cuenta con un procesador P10 y una GPU Mali 860 que funcionan muy bien aunque seguramente lo que le permite mover el OS con mucha fluidez es la presencia de 4GB de memoria RAM. Algo que agradecerán todos los usuarios y que viene acompañado de un almacenamiento interno también suficiente: 32GB que podremos ampliar vía microSD hasta un máximo de 128.

Vernee Mars

La batería no es de sus puntos más fuertes y se queda con una pila de 3.000 mAh. que no es demasiado si somos de los que le pedimos mucho al terminal a diario. Al menos, cuenta con carga rápida por si queremos conseguir autonomía en unos pocos minutos, así que con eso nos bastará.

En la parte de la conectividad cuenta con todos los estándares de Bluetooth 4.1, Wifi 802.11a y LTE/4G aunque como parece ser habitual en muchos dispositivos chinos, no integra un chip NFC que podríamos echar en falta en los próximos tiempos, sobre todo si sois aficionados a pagarlo todo con el móvil.

Vernee Mars

Esta combinación de hardware hace que el Vernee Mars vaya como un tiro y que en momentos de gran exigencia, como los juegos, el móvil dé la sensación de que se viene arriba y los ejecuta con una fluidez especialmente destacable. A eso ayuda, seguramente, una instalación de Android muy limpia que da al usuario la sensación de estar utilizando una ROM stock de Marshmallow.

La pantalla y la cámara, en discusión

El Vernee Mars monta una pantalla de 5,5 pulgadas FullHD (1080p) con 401ppp de Sharp que ofrece mucha calidad aunque anda falto de brillo cuando salimos a la calle y las condiciones de luz directa son muy adversas. Ya sabéis, cuando el sol pega de plano en la pantalla y apenas podemos hacer nada más allá de contar pixels.

Seguramente en este punto podrían haber hecho un trabajo más meticuloso para conseguir mejores ángulos de visión, o ese brillo al que le harían falta algunos grados más de intensidad. Pero por lo general, para tratarse de un terminal que cuesta 199 euros, no podemos quejarnos si vemos en su conjunto todo lo que ofrece.

Vernee Mars

La cámara cuenta con un sensor de 13MP con apertura f2.0 y flash de doble tono LED que es muy correcta, por no decir que bastante discreta. Es más, falla en lo que muchos otros terminales, que es en las imágenes con un alto rango dinámico, llegando a quemar y sobreexponer las zonas con mucha luz respecto de las que están menos iluminadas. Eso sí, en interiores y fotos nocturnas los resultados son sorprendentemente buenos, a pesar de una app de cámara bastante mala.

Graba vídeo a 1080p y 30 fotogramas por segundo, cosa que es bastante discreta, y en la parte de los selfies… casi mejor que si los hacéis con el móvil de otro amigo mejor porque el Vernee Mars, con sus 5,5MP, no tiene ni la amplitud de campo ni la calidad para ofrecer resultados medianamente buenos.

En fin, un buen dispositivo con una calidad-precio buena y que destaca por el diseño, que parece más de lo que realmente es.

Vernee Mars
Diseño85%
Pantalla75%
Rendimiento80%
Cámara60%
Autonomía65%
Precio75%
Lo Mejor
  • Diseño compacto y bien acabado
  • Relación calidad-precio
  • Rendimiento general
Lo Peor
  • Lector de huellas
  • Brillo de la pantalla
  • La cámara en fotos con elevado rango dinámico
73%Puntuación global
Puntuación de los lectores: (9 Votos)
59%